LA PIEL

Platiquemos de la piel con Guadalupe Mendoza

La piel es vital para nuestra salud y bienestar globales. Además de actuar como primera línea defensiva del organismo frente a bacterias y virus, la piel sana mantiene el equilibrio de líquidos y contribuye a regular la temperatura corporal. Es muy sensible y reconoce el toque más suave, así como el dolor.  Es el órgano más grande y visible, que cubre casi 2m² y representa casi 1/6 de nuestro peso corporal, pero no solo es una envoltura, sino un órgano complejo, anatómico y funcional. El estado de la piel puede ejercer también un impacto significativo sobre nuestra autoestima.

La piel, órgano dinámico constantemente cambiante, se compone en tres capas principales: epidermis, dermis y tejido subcutáneo, cada una de las cuales está formada por varias subcapas. Los anejos de la piel, como folículos y glándulas sebáceas y sudoríparas, también desempeñan diversos papeles en su función global.

Los poros corresponden a la desembocadura de los folículos pilo sebáceos, que son los que segregan grasa y las glándulas sudoríparas, de estos dependen el tipo de piel que tengamos: seca, grasa, mixta, etc.

Hay factores genéticos que determinan el color de nuestra piel, la cantidad de melanina que tenga ya que esta es la responsable del tono de nuestra piel y además nos protege del sol.

La piel es esencial para nuestra salud y bienestar globales. La piel sana actúa como una barrera entre el mundo externo y el interior del cuerpo y es nuestra mejor y primera defensa frente a: Frío, calor, pérdida de agua, radiación, golpes, abrasión, presión, sustancias químicas, virus y bacterias.

La máxima multifuncional, la piel desempeña muchos otros papeles, esenciales para nuestra salud y bienestar: regulación de la temperatura, control de sensibilidad, regeneración.

 

La piel desempeña también un importante papel psicológico. Dado que se trata del indicador de salud más visible, el estado de nuestra piel afecta el modo en que la percibimos y como nos perciben los demás. Cuando la piel está sana y carece de problemas es capaz de realizar mejor su tarea y nos sentimos más cómodos y confiados.

La piel sana y carente de problemas es de color uniforme, textura lisa, bien hidratada y adecuadamente sensible al tacto, la presión y la temperatura. Cuando se altera la barrera natural de la piel su función protectora y su aspecto sano se ven comprometidos:

Pierde humedad y elasticidad y puede verse y percibirse reseca, áspera, agrietada y/o flácida.

Llega a ser cada vez más sensible a influencias externas (como el sol y los cambios térmicos) y es especialmente propensa a la infección.

La piel infectada puede llegar a inflamarse, dado que las células inmunitarias inflamatorias se desplazan hacia la piel para tratar de reparar la barrera dañada y curar la infección. En caso de afectaciones como la dermatitis atópica y picazón del cuero cabelludo, a menudo es necesario aplicar un tratamiento especializado para romper el círculo vicioso de comezón repetida e infección posterior y para ayudar a regenerar la barrera natural de la piel.

Es muy importante el cuidado que le damos a nuestra piel, desde mantenerla limpia, hidratada, protegerla del sol, etc., ya que de esto depende nuestra imagen y la belleza del rostro.

TSesperamos, en Top Stylist, donde aprenderás más acerca del cuidado estético de la piel o bien, con gusto podremos realizarte tratamientos faciales de calidad profesional a costos accesibles.

Guadalupe Mendoza

Profesora TS

Cosmetóloga.

 

 

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